Publicidad:
La Coctelera

Obra literaria de Fernando Luis Pérez Poza

Poemas, relatos y artículos de Fernando Luis Pérez Poza

21 Marzo 2009

Me declaro no humano

 

ME DECLARO NO HUMANO

Con motivo de la masacre de Osetia

Me declaro no humano,
que no es lo mismo que inhumano.
No quiero pertenecer a esta especie
que utiliza pizarras de luto
para enseñar en la escuela
lo que es la muerte,
la matemática absurda del dolor
a base de contar cadáveres,
la geometría estúpida de la línea recta
que traza una bala
para encontrar el cuerpo
inocente de un alumno.

Me declaro no humano,
o lo que es lo mismo,
animal
que siente y que sueña,
que ama y que sufre,
que escribe y que piensa
pero no asesina en masa
a cientos o miles de sus semejantes.
 
Me declaro no humano
porque estoy harto de presidentes
y terroristas locos
que sólo piensan en ellos mismos
y atan ruedas de molino
al cuello del ciudadano
o convierten los pupitres
en mudos ataúdes de silencio.

Y ahora que no soy hombre,
desde la tristeza rotunda de la náusea,
desde el horror sincero de la angustia,
desde el dolor de un niño que no vive
intento remontar el río amargo
donde cada día
se ahoga la conciencia.

©Fernando Luis Pérez Poza

servido por Fernando Luis 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Ian

Ian dijo

Señor, me parecen geniales sus letras, muy sonoras y muy exactas.

Se le admira y saluda.

8 Julio 2009 | 04:35 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Fernando Luis

Obra literaria de Fernando Luis Pérez Poza

Pontevedra, España
ver perfil »
contacto »
¿Quién soy? ¿Por qué escribo poesía? ¿Qué busco? Son todas preguntas de muy difícil respuesta. Un día una amiga sicóloga me dijo: Si no fueras persona, ¿qué te gustaría ser? Y yo respondí: Gaviota. ¿Y si no fueras gaviota? Aire, mar, cielo, respondí de nuevo. Y casi sin analizarlo, concluyó: ¿Sabes lo que eres tú? Pues un soñador. Ahora pienso que tenía toda la razón. De lo cual me alegro porque me gusta ser así, un piscis recalcitrante con una malformación congénita incurable: llevar el corazón instalado en el cerebro y unas alas en la imaginación que me hacen volar más allá de muchos horizontes. Nací un veinticinco de febrero de mil novecientos cincuenta y ocho, en la ciudad gallega y española de Pontevedra. Desde que tuve uso de razón me contaron que en mi familia hubo un gran poeta vanguardista, Manoel-Antonio, que mi abuelo era nacionalista gallego e íntimo amigo de Castelao, y que éramos de izquierdas. Tres circunstancias que han influido de una manera extraordinaria en mí. A los doce años decidí hacerme seminarista para salvar al mundo de morir en pecado. La idea era convertirme en misionero y ser destinado a Nueva Zelanda como tal, pero pronto me di cuenta de que las religiones no sirven nada más que para engendrar odio y guerras, lo que permitió que tanto los papúes como yo nos salváramos de esa fiebre evangelizadora y adolescente. Después mi vida ha transcurrido por muy distintos, variados y variopintos derroteros. En algunos momentos he ocupado puestos de nombres muy rimbombantes, me he relacionado con personas que ahora son o han sido presidentes de gobierno, ministros, secretarios de estado, y un largo etcétera de personajes cuyo contacto me ha servido más que nada para conocer de cerca la esencia más pura de la estupidez humana. Ahora compagino algunas actividades relacionadas con los movimientos sociales y esta pasión por la literatura, en especial por la poesía, que junto con mi hija María, de diez años, son los ingredientes principales que me motivan para seguir adelante. Soy también editor de libros de poesía y he publicado en papel ya más de 140 libros de autores de todo el mundo. Mi página es www.eltallerdelpoeta.com. Podría pasarme horas hablándoles de mí, de cuando viví en Sevilla y por las noches buscaba ovnis por los campos del Puerto de Santa María. O cuando di la vuelta a Francia en autostop con mil doscientas pesetas y al regreso me sobraron ciento sesenta, dinero que gasté en Oviedo invitando a unos franceses a unas botellas de sidra, hace ya veintitantos años. También podría decirles que he cambiado el nacionalismo de mis antepasados por un internacionalismo galopante, aunque desde el más profundo respeto a la diversidad cultural. Pero no llegarían a conocerme tanto como si intentan acercarse a mi alma a través de la lectura de mi poesía.

Fotos

Fernando Luis Pérez Poza todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera