MUJER, NADA ME HAS HECHO

Nada me has hecho y para ti la tierra
destila su amargor más venenoso
por quitar a las cosas el sentido
y al aire su apariencia de tesoro.

Nada me has hecho y para ti la senda
cada día que pasa se hace estrecha 
porque miras las cosas que yo miro
y no ves más allá de tus quimeras.

Mujer, nada me has hecho y sin embargo
por tu alma y tu tristeza siento pena,
el volcán de las sombras te persigue
y envenena la sangre de tus venas.

Hace tiempo tú te fuiste y yo me fui,
y ella sola, nuestra hija, quedó en medio,
partición salomónica de su alma
que abrió mi roto corazón al hielo.

Mujer, nada me has hecho y sin embargo
hay algo en mi cabeza que no entiendo,
que robe el viento el polen a la flor
y arroje su semilla en el desierto.

©Fernando Luis Pérez Poza