LA LLUVIA

Es la lluvia que mezcla 
en el alma el vacío y la pena,
que limpia de basura
el corazón:
una tristeza
que borra de los sueños
los duendes
y revela
la soledad y el dolor
de las horas,
el fulgor y la espuma
de los días,
el flujo y reflujo
de las olas
donde se fragua
la implacable latitud del tiempo.

Son las gotas de la lluvia
un amargo mensaje de tristeza
que el invierno derrama
airado sobre la tierra,
el negro funeral
con que las nubes despiden
la alegría del verano,
un denso carnaval de lágrimas
que vierte el cielo
y convierte al infinito
en agua.

¿Y qué es el agua
sino una húmeda caricia
que arranca a los abismos
la sal secreta de la tierra,
que enciende la llama de la vida
en el tierno corazón de una semilla,
o que roba al infinito la sangre
que fluye en el ritmo de un latido?

©Fernando Luis Pérez Poza